Ingenuidad, credulidad, ciencia

Hace poco, leí un comentario en un “chat”:

¨… siempre que veo a una persona creyendo todo lo que le
dicen de la Ciencia y no pueden Probarla ellos mismos a
estas personas les llamo Ingenuos.”

Suponiendo que lo que quiso decir era “cuando veo a una
persona creyendo todo lo que le dicen de la ciencia y no
puede probarla él mismo, a esa persona le llamo ingenuo”.

Oración que indica una falta de comprensión total de los
términos utilizados y un desconocimiento de lo que
significa “ciencia”.

Veamos…

Ingenuidad. Indica ausencia o falta experiencia y de
malicia (entendida como penetración, sutileza, sagacidad),
una deficiente comprensión o inteligencia y la ausencia de
sofisticación; así como presencia de inocencia, sencillez,
pureza (entendida como falta de elementos externos de
conocimiento), candidez.

Credulidad. Facilidad de una persona para creer
ingenuamente en algo.

No puedes “creer” en la ciencia, o en lo que se deduce de
su aplicación.
Si confías y basas tus juicios en las deducciones que se
desprenden de su método, eres todo menos ingenuo.

La ciencia no lo sabe todo. Simplemente sabe infinitamente
más cosas (y las sabe con mayor confianza en su corrección)
que aquellos sistemas de obtención de conocimiento que no
se basan en la razón y la evidencia, como lo son el
pensamiento mágico, la intuición, el “sentido común” y la
creencia en autoridades, guías, gurús o maestros
“iluminados” (ni hablar de los que creen en lo que dice
alguien “famoso”).

“Las afirmaciones de la ciencia no son acerca de lo que es
cierto o lo que no lo es, sino declaraciones sobre aquello
que se conoce con diferentes grados de certeza.”
Richard Feynman

Pero para que puedas sacar provecho de la ciencia,
necesitas tener pensamiento crítico, escepticismo
científico y… cultura.
No se trata de “creer” lo que te dice un “paper”.

Dentro de la cultura necesaria está el conocimiento de la
lógica, la aceptación de los sesgos cognitivos y la
experiencia del pasado que nos indica que el pensamiento
mágico y la superstición se han equivocado constantemente y
para colmo ni lo aceptan ni lo componen.

Así que un ingenuo llamándole ingenuo a quien confía en las
deducciones basadas en ciencia, llama a risa loca.
Cuanto más si lo dice un crédulo, o alguien que no se toma
la molestia de leer cómo y por qué piensa así  quien él
llama ingenuo.

Me apena mucho no poder razonar con alguien que abandona el
juicio racional y funda su “conocimiento” en creencias y no
en evidencias contrastables y racionales y basa su
sapiencia en videitos elaborados en las rodillas.

Sé que la gente que “cree” a pié y juntillas algo, no está
abierta a enfrentarse con ideas que puedan romper su
espacio de confort. Es más fácil para ellos calificar de
ingenuos a los que piensan y razonan, y no “creen”. Por
ello me apena mucho su caso.

Me dan tristeza y mucha “ternurita”.

Abuela dixit: “No tiene razón lavarle la cabeza a un
burro… se pierde el agua y el jabón”

2 comentarios en “Ingenuidad, credulidad, ciencia”

    1. Este artículo habla sobre el calificativo de “ingenuo” sobre el que “cree” en la ciencia.
      Habla de conocimientos sobre la realidad.
      Sobre si se tiene fe o no en un ente divino, ese es otro cantar.
      El artículo que pusiste sobre Agustín habla de una “razón” en donde se te pide abandonar la razón razonando que con ello “comprenderás”. En otras palabras “razona que debes de dejar de razonar para tener razón”. Todo un oximoron.

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